Tips para cocinar con un bebé activo

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Cocinar no es nada del otro mundo, pero con un bebé activo, las cosas se pueden poner realmente tensas. Corre para acá, se tira de allá, escala, baila, canta, grita, llora, pide teta, duerme, despierta... y vuelve a repetir el mismo ciclo miles de veces en un solo día. ¿Cómo hornear, aderezar y sobrevivir con un niño activo? Acá te dejo algunos tips que funcionan en mi casa.

En primer lugar, no creas que puedes ser espontánea del todo. Tienes que tener una planificación, al menos saber qué platos o qué cosa vas a preparar.

Te ayudará mucho tener todo lavado y de preferencia picado en la refrigeradora.Verduras-Picada-770x460

Invierte en tapers herméticos donde podrás guardar y congelar tus verduras manteniéndolas fresquitas. Al menos, una vez a la semana, mientras tu bebé está con el papá/empleada/nana/nido/abuelita/tío, aprovecha para cortar y lavar todo lo que usarás en el transcurso de la semana. En mi caso, hasta perejil, culantro y cebollita china están cortadas bien chiquitas y congeladas. También puedes dejar peladas las habas y arvejas, cortadas en tiritas las zanahorias (porque si quieres cubitos, en un toque las puedes hacer) y las cebollas en cubitos. Nada de llegar con las bolsas del supermercado y meterlas todas en la refri. Mejor es tener como regla que todo lo que entre a la refrigeradora esté limpio y estéril. Así podrás cocinar muy rápido.

Si eres una persona a quien no le gusta cocinar y solo quieres lucirte para Navidad/Año Nuevo, ten en cuenta los tips y adáptalos a tu necesidad. Pero te aconsejo descubrir el placer de cocinar :)utensilios

Trázate una estrategia básica (porque todo no podrá ser imprevisto). Compra todo lo que necesitas para no tener que salir. Y empieza con pensar: 1) ¿en qué lugares de la casa a tu bebé le gusta estar generalmente? 2) ¿Cómo interactúa contigo cuando estás haciendo las tareas? ¿Te quiere ayudar, te pide atención constante? ¿Puede jugar solo? 

Empieza por pensar en las necesidades básicas del bebé: cambia su pañal, dúchalo si es necesario y es imprescindible que tu horario de cocinar no se cruce con el horario de hambre del bebé, salvo que tengas, por ejemplo, que hacer un keke que va 50 minutos al horno y puedas utilizar estos minutos para darle de comer. 

Puedes apoyarte de algunos aparatos o algunas estrategias.  Puedes armar un corralito en la cocina o simplemente bloquear la entrada del bebé a la misma con una rejilla para puerta. Es peligroso tener al bebé en tus pies mientras cocinas, pues puedes accidentarte y él también. Lo mejor es que está a la vista, pero fuera de la cocina. Cada paso que hagas o cada movida de lugar, muestra a tu bebé que no estás sacándolo porque estorba, sino que le estás dando la oportunidad de divertirse de otra manera. Tírale una pelota, háblale con cariño, cuéntale un cuento... lo que veas que le gusta. A esa edad del bebé, ya sabes exactamente qué cosas le vacilan.

Es una buena idea tener un espejo en la cocina como un retrovisor (¡gracias Vivi!) que te ayude a mirar atrás, a la sala, por ejemplo. Hazle notar a tu bebé que lo puedes ver, que lo estás mirando todo el tiempo y que no está solito.

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Si tu bebé teme a la licuadora o a la batidora, es hora de llevarlo a un lugar donde los ruidos asustadores se aminoren o, en todo caso, abrazarle y aprovechar la oportunidad para enseñarle que esos aparatos no son malos. Acá me ha funcionado asociarlos a música, y tengo a una koalita que baila con sonidos que antes la asustaban: lavadora, licuadora, batidora..... y carros ruidosos.

Omar Carhuaz

Omar Carhuaz, esposo de Dessireé, y Murilo. Foto enviada para nuestra campaña «En Perú se portea»

Interactúa con él todo el tiempo, no te ensimismes en tu receta a punto de no poder hablarle. Ve contándole lo que estás haciendo, cada paso, canta una canción y muéstrale cosas interesantes, como el humo de la tetera, la luz de la lavandería... ingéniate.

Por ejemplo, si ves que empezaste a cocinar y tu bebé quiere participar, invítalo a hacer cosas que pueda, como guardar las zanahorias en una batea, o ve dándole de probar lo que vas sacando para preparar. Un palito de apio, un pancito, una galleta. Eso te dará unos 15 minutos de juego e interés hasta que ya lo tengas que cambiar de actividad.

Darle los utensilios de cocina para jugar también puede ser una buena idea: cucharas de silicona o madera; tapers y coladeras son una diversión, pues pueden servir de sombrero o canasta. Si es Navidad, adornos de Navidad y cortadores plásticos de galletas.

Apenas tengas un intervalo entre un paso y otro de tu receta, LAVA. Créeme, LAVA. Lava todo en todos los momentos que tengas, pues una cocina ordenada te ayudará mucho a evitar el estrés. Mientras más cosas acumuladas tengas en la cocina, más difícil va a ser que tu cerebro entienda el placer de esa actividad.

Ve cambiando al bebé de lugar. ¿Te acuerdas que pensaste en algunos lugares de la casa que le gusta estar? meitaiespaldakoalasSi estos lugares están a tu vista, utilízalos. El balcón, la sala, la puerta, el corralito... ¡y tú misma! Aprendamos de las maestras, que en todo el mundo siguen haciendo sus actividades con sus bebés a cuestas. Si tienes un fular, practica unos nudos a la espalda para tenerlo contigo por algunos minutos mientras pones algo al horno o rehogas un guiso. Teniéndolo en la espalda, puedes mostrarle exactamente lo que estás haciendo y si tienes suerte, hasta podrá sacar una siesta mientras sigues en actividad. El bebé se sentirá muy tranquilo y feliz de haber participado de cerquita de tu actividad. También puedes utilizar un mei tai, una mochila ergonómica o una bandolera

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Mujer guatemalteca utilizando un fular.

Tener su CD de música preferida o sus videos preferidos también son opciones válidas. Es preferible que sean canciones en vez de videos porque los bebés no deben estar expuestos a pantallas.

El horno es un peligro. Por eso, en el momento de horno, asegúrate de que el bebé esté lejos. Si está en tu espalda, asegúrate de que sus pies no se quemen cuando te acerques al horno, pues pueden querer tocar algo con los pies (algunos bebés los usan tanto como las manos para sentir y tocar).

Y muy importante: no te distraigas. No es hora de ver la novela, los emails o contestar el celular. Concéntrate en cocinar y cuidar al bebé a la vez, que con eso ya tienes mucho.

Después de cocinar, prueba la comida con él, muéstrale que juntos lograron hacer algo especial. Los bebés entienden todo lo que les digas, a su manera estarán agradecidos de haber participado.

Si después de todo, quemaste las galletas porque se te fueron unos minutos más de horno, o tu guiso salió medio salado, o la lasagna no fue suficiente, prueba otra vez, otro día, no desistas. ¡Buen humor, siempre! Entrénense los dos a cocinar juntos y a tener una rutina agradable en casa.

¡Provecho!

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Author: Mamá Koala

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2 Comments

  1. ¡Me cayó como anillo al dedo! Justo hoy no he podido hacer nada con mi pedacito… Ha estado de un humor terrible, incluso en el portabebé… Voy a poner en práctica los tips, ojalá funcione con nosotros

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    • Nos cuentas, Melina! :) Besos!

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