Upa para 2

mili

Milagros Torres. Peruana, madre de dos, esposa.

Soy Mili, esposa de Papá Pulpo, mamá de la Hermana Mayor y del Súper Bebé. Antes de ser madre, no tenía idea de lo hermoso y duro que es la maternidad. Desde que nació Claudine y mi vida cambio por completo. Siempre seguí mi instinto, pero desde que descubrí la Crianza con Apego por páginas extranjeras, me enamoré de ese mundo que sin querer estaba construyendo junto a Papá Pulpo. No soy la madre perfecta, tengo errores, pero vamos aprendiendo juntos los 4 y haciendo mucha Upa para Dos.

06/10/2014

Las cosas cambiaron desde que decidí cambiar el coche negro con plomo, muy bonito y caro a la vez, a un fular de tela larga que a la primera mirada muchas personas me comentaban: «¿Tanto gastaste por “eso”?», tan despectivamente, y mi respuesta era: «Sí, gasté (me faltaba decir: «¿Algún problema?»). Nunca me voy a arrepentir de esa gran compra que hice, y que sigo haciendo, actualmente.

Sin conocer la palabra «porteo», ya quería hacerlo desde que bailaba; ya me imaginaba cargando a mi wawa con un manta ayacuchana, pero debo de confesar que me sentía incapaz de poder hacer algo así, como se acostumbra en nuestra sierra.

Llegó la niña a nuestras vidas, y aunque siempre fue de tamaño y peso normal, diría hasta que pesaba poco, igual sentía mis brazos quebrarse de tanto upa cuando salíamos. Debería de dar unas gracias totales a páginas webs españolas, pues me sorprendí con tanta información. Tenía la necesidad de cargar todo el rato a mi hija y no lo quería hacer con el portabebés que me había comprado, porque por instinto sabía que no era bueno. ¡Qué terror sentí  la  primera y única vez que la coloqué!  

Criar en brazos tiene tantos beneficios y es tan rico tener a tu cría junto a ti, que escuche como palpita tu corazón. Es una sensación única, que las famosas frases que te dicen antes de que nazca tu bebé salen falsas, y solo el instinto animal que llevamos adentro sale con fuerza, y finalmente criamos como queremos, con apego, como cualquier especie mamífera lo haría. 

Milagros Torres