Lactancia y porteo: así de simple

El porteo, en sí mismo, ya configura un espacio de abrigo, ternura y apego.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Los portabebés facilitan la vida, esto es un hecho. Mucho se ha dicho sobre tener las manos libres y no sobrecargar la espalda, pero ya sabemos que el principal beneficio del porteo es, sin dudas, el vínculo madre e hijo. Los bebés y los niños tienen la necesidad de estar pegados a sus padres, especialmente a su madre, para sentirse confiados, enteros, completos, seguros. ¿Y qué es más vinculante que amamantar?

¿Quiénes ya no vivieron o presenciaron casos en que el bebé grita, la mamá está atendiéndose en una ventanilla después de una cola inmensa que tuvo que hacer, no puede darle la teta parada, además, le da vergüenza sacarla… y el niño grita…?

 Utilizando el portabebés ergonómico de la manera correcta, tu bebé estará a la altura de tus besos, se sentirá acobijado, ¡y podrás lactar en cualquier lugar! Caminando, esperando tu turno, yendo de compras, en la casa de tus amigos, en un restaurante… Nada de estar atadas a sentarse en lugar especial, sacar la teta en público y dejar de hacer todo lo que estabas haciendo. El porteo, en sí mismo, ya configura un espacio de abrigo, ternura y apego. Madre e hijo están verdaderamente conectados. Entonces, elige la posición más cómoda para ti y tu bebé y libérate, sé libre y sigue dando pecho a tu bebé en cualquier situación.

 Y un plus: portear ayuda en el incremento de leche materna y en la depresión posparto. ¡Pruébalo ya!

¿Cuál es el portabebé ideal para amamantar?

El fular, el portabebés de bandas cruzadas y la bandolera (o sling) son los portabebés más adecuados para amamantar a tu bebé. El contacto directo con el bebé le permite a la mamá responder de forma más inmediata a la demanda de su hijo sin dejarlo estresarse con llantos.

 Es importante que, al momento de amamantar, el ajuste del portabebés permita al bebé respirar normalmente, es decir, descubrirás la mejor forma en cada momento: si estirar la tela, ajustar las argollas o ayudarse con una de las manos.

 ¿Qué posición debe tener el bebé al lactar?

La posición barriga con barriga es la correcta (la barriga del bebé debe estar frente a la barriga de su madre). La boca del bebé debe de estar exactamente a la altura del pezón de la madre, para que él pueda cogerlo y dejarlo sin esfuerzo.

 Si usas una bandolera, un fular o un portabebé de bandas cruzadas, puedes optar por las siguientes posturas:

 Postura de «ranita»

Procura bajar al bebé a la altura del pecho aflojando el portabebés (si usas un fular, debes tener bastante cuidado al aflojar el nudo, y siempre sostener al bebé con el brazo al hacerlo).

 Esta es la postura recomendada para bebés que sufren de reflujo.

 Algunas mamás tienen una excelente técnica y pueden lactar incluso utilizando el Mei Tai o las mochilas ergonómicas.

Postura «en cuna»

Poner al bebé como si estuviera cogido de tus brazos para amamantar suele calmarlos. Esa postura es ideal para recién nacidos. Lo puedes hacer con una bandolera – aflojando la tela para acomodarlo y ajustando nuevamente las argollas – o con un fular elástico, sacando al bebé (en caso que estuviera sentado), poniéndolo en posición cunita con una de las tiras y cubriendo al bebé con las otras dos tiras.

En el caso del fular rígido, se debe elegir un nudo que posibilite aflojar y ajustar la tela de manera práctica.

Para más informaciones, visita nuestro blog, donde sabrás aún más sobre portear y lactar. 

 

Para pensar

koala-inteligente.jpg«Es absurdo eso de que a los niños les viene bien llorar porque el llanto les abre los pulmones. A los adultos con insuficiencia respiratoria el médico no les recomienda jamás que lloren» - Carlos González, pediatra.


Más informaciones:

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